Autoridades federales casi impávidas por escalada y especulación de precios de productos básicos en mercados mayoristas y minoritas del país

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Por Javier Ramírez

A ocho meses del nuevo gobierno con cuarta transformación, la especulación y escalada de precios de productos básicos en el país es una constante sin que ninguna autoridad de la Secretaría de Economía, a cargo de Graciela Márquez Colín, Procuraduría Federal del Consumidor, al mando de Ricardo Sheffield Padilla, o de la misma Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural, Víctor Villalobos, puedan hacer algo para equilibrar el mercado de los productos en beneficio del bolsillo de los consumidores.

Los precios del kilogramo de pechuga de pollo llegó hasta 132 pesos, el aguacate has 110 pesos, la naranja anda por las nubes a 11 pesos,  la manzana Golden en 50 pesos, la pieza de piña casi al final de temporada cuesta 25 pesos la pieza, el plátano en 17 pesos kilo, el limón hasta 20 pesos el kilogramo, el ciento de nopal en 80 pesos en la Central de Abasto  de la CDMX.

Las autoridades recomiendan a los consumidores “convertirse en los verdaderos reguladores del mercado” cuando los productos, como la pechuga de pollo o el aguacate hass, se encarezcan y dejar de comprarlos y adquirir otros productos.

Admiten que sí ha habido casos de especulación en el precio, por ejemplo, de la pechuga de pollo, entre Bachoco y un grupo de distribuidores de la Ciudad de México, y que están por resolverlo.

Prácticamente inalcanzables los productos para la mayoría de los mexicanos y como siempre los comerciantes de la Central de Abasto de la Ciudad de México en especial en el pasillo de la “IJ”, tiendas de autoservicio y mercados públicos se dan su agosto, sin que la Profeco  haga nada al respecto. Solamente como el chinito “nada más milando”.

En entrevista con procurador federal del Consumidor, Ricardo Sheffield Padilla declaró que tienen detectado “un ligero aumento en la cebolla por un efecto estacional estamos al final del ciclo de la cebolla, en cuanto empiece agosto el precio se va a bajar, porque habrá una sobreoferta de cebolla. Ese efecto estacional de la cebolla lo estamos viendo en julio”.

Añadió que se ve también “en la pechuga de pollo en las ciudades grandes, en donde nos está gustando más comernos la pechuga y no el resto del resto del pollo, y eso hablo de ciudades de México, Guadalajara, Monterrey, León, Puebla, en los lugares que en la pechuga de pollo con hueso o sin hueso está presentando los precios más altos. La pechuga de pollo deshuesada está en 132 pesos en la ciudad de México como el precio más alto del país”.

A pesar de que somos los principales productores de aguacate hass, explicó que el aumento de esa fruta hasta 110 pesos el kilogramo se debe a que se exportó 7 por ciento más a Estados Unidos que en año anterior y se produjo 1.2 por ciento de aguacate este año. Entonces ese 8.2 por ciento de menos está presionando el mercado doméstico y ese se va a prolongar el resto del año.

Cuando se le pregunta si hay alguna autoridad responsable de equilibrar y evitar la especulación el mercado de los productos y alza de los precios, dijo que la “Secretaría de Economía, que encabeza Graciela Márquez Colín, tuvo a bien autorizar los cupos para la importación de pollo de Brasil, en este segundo semestre 55 mil toneladas de pollo para importarse. En consecuencia, cuando ese pollo se importe y esas pechugas lleguen a los mercados que están demandando la pechuga en las zonas que está más presionado en su precio, bajará automáticamente”.

Tardan un poco o yo diría un mucho? Se especula mucho con los precios, procurador?

Al referirle que es mucho tiempo para equilibrar el mercado en el caso de la pechuga de pollo, reconoció que “no es un día para otro. Es un tema que lleva de 30 a 90 días para que lo veas reflejado en el mercado, pero el gobierno está accionando los mecanismos que tiene legalmente a su disposición como es la autorización de cupos”.

Añadió que en el caso del aguacate “ya no podemos producir más hasta la siguiente temporada y nosotros somos los principales productores de esa fruta. De dónde lo traemos. Ahí sí no hay una solución”.

Sin embargo, recomendó que “la solución está en nosotros como consumidores que compremos el aguacate criollo, el que tiene la cascara muy delgadita, porque el de la cascara gruesa, el hass, es el que tiene la presión en el mercado. Saben igual de bueno y hasta más sabroso el aguacate criollo y está precios mucho más bajos”.

“Sí yo, como consumidor voy por ese aguacate, en lugar del otro, voy a coadyuvar a que baje el precio, porque somos como consumidores los últimos y verdaderos reguladores del mercado”.

Al rechazar que el precio del kilogramo de limón se haya disparado, el titular de Profeco indicó que “la verdad que nosotros tenemos registrados con variaciones significativas de la cebolla, el aguacate, la pechuga de pollo y la naranja, fuera de esos productos todos los demás están estables”.

A pregunta expresa, el funcionario dijo que cuando hay especulación en los precios de los productos “hay los mecanismos para resolverlo muy rápido, y el primero es la información al consumidor, el primero empoderado con esa información, pues no se deja engañar, si está caro el aguacate hass compró el aguacate criollo”.

“No hay especulación de manera marcada y especifica. Estuvimos intermediando un problema de Bachoco y un conjunto de pequeños distribuidores de la Ciudad de México va encaminándose este tema. Pero es el único caso que hemos recibido”, concluyó el funcionario.