Corrupción en la Conaliteg

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Análisis a Fondo

Otra vez Prida Huerta y Antonio Meza Estrada

Precios de ganga para contratos millonarios

Por Francisco Gómez Maza

El impresor y editor de medios, Armando Prida Huerta, presidente de Litografía Magnograf, y el director general de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg). Antonio Meza Estrada. desde hace muchos años han formado una mancuerna. haciendo negocios a costa del Erario con contratos de sobreprecios en la impresión de los libros de texto para las escuelas públicas. Prida ahora ofrece precios de “ganga” para obtener contratos millonarios.

Incluso, Prida Huerta en alguna ocasión estuvo a punto de pisar la cárcel por evasión de impuestos, durante el gobierno del ex presidente Vicente Fox. Mediante argucias legales, libró la prisión y se escudó en los medios.

Por alguna razón, sus empresas enfrentaron problemas financieros y fueron declaradas en suspensión de pagos. Prida Huerta maniobró para hacerse de algunos contratos millonarios, pero el entonces director de la Conaliteg Jorge Velasco y Félix lo evidenció y sus empresas fueron castigadas al negárseles su participación en las licitaciones en las que se llegó a presentar mediante ofertas amañadas.

Velasco aseguró que intentó proteger los intereses del organismo a su cargo afectados por la voracidad del impresor, pero Prida alegó que, en su afán de obstaculizarlo, el funcionario violó la ley y le causó grandes perjuicios económicos, lo cual resultó falso en un largo juicio en tribunales.

La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos por Servidores Públicos, desde el año 2000, investigó al exdirector Antonio Meza Estrada, quien fue citado a declarar cinco años después. En el citatorio, Meza se reservó su derecho a hacer una declaración ministerial, argumentando que no conocía la totalidad del expediente, según reportó el periódico La Jornada. 

Las empresas de Prida Huerta, en la gestión de Meza Estrada, y en la de los subsecuentes directores de la Conaliteg, percibieron ingresos por miles de millones de pesos.

Ahora con la Cuarta Transformación, la empresa Litografía Magno Graf obtuvo 249 millones de pesos en cuatro contratos asignados de manera directa, lo que la ubica como la principal empresa beneficiada por el gobierno de López Obrador.

Diputados de la Comisión de Educación han informado que ahora, para el ciclo escolar 2019-2020, se corre el riesgo de que los libros de texto para los niveles de enseñanza primaria y secundaria no se entreguen a tiempo, en tanto que por la carencia de recursos el gobierno ordenó cancelar la impresión del 18.1 por ciento de los libros escolares, de los 220 millones programados para el ciclo escolar que está por iniciar.

La Conaliteg tenía previsto un aumento de alrededor de 10 millones de libros para satisfacer la demanda en el nuevo ciclo escolar, pero por el plan de austeridad el número de libros fue incluso menos que el del pasado ciclo escolar.

La senadora panista Guadalupe Saldaña reveló que “ahora no solamente nos enfrentamos a la incertidumbre de la distribución y entrega de los libros de texto gratuitos, sino que además de eso la Secretaría de Hacienda dio a conocer que le ordenó a la Conaliteg la cancelación del 18.1% de la producción de libros”.

Aunque la Conaliteg –nuevamente bajo la dirección de Antonio Meza estrada– no ha informado públicamente el número de contratos, ni la decisión de entregarlos por adjudicación directa a éstas y no otras empresas, los procesos se encuentran en la plataforma Compranet, donde, por ley, se deben registrar todos los procedimientos de contratación federal.

Sólo se encuentran formatos con los aspectos básicos de los contratos, pero no están los documentos completos, ni anexos, por lo que no se sabe el número de libros que cada empresa imprimirá ni el costo unitario.

Prida Huerta, además del negociazo con los libros de texto, realizó negocios multimillonarios durante el gobierno de Rafael Moreno Valle, así como con otros gobernadores. En Puebla hay interés por saber qué rumbos tomará la nueva administración del gobernador Miguel Barbosa y si abrirá los expedientes que involucran al impresor Armando Prida Huerta en negocios relacionados con el finado Rafael Moreno Valle.

Durante varios gobiernos, la empresa Encuadernaciones de Oriente, propiedad de Armando Prida Huerta, controló más de 30% de las impresiones de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos.

Prida Huerta tenía el monopolio para imprimir los libros editados por la Conaliteg.
Tan fue muy irregular la actuación de sus empresas que una decena de compañías de la industria de las artes gráficas lo demandó por práctica antieconómica en Conaliteg.

Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, el impresor Armando Prida Huerta gozó de privilegios. Ahora con López Obrador, el empresario se ha impuesto como el mayor proveedor de la Conaliteg gracias a su relación con Antonio Meza Estrada.

Meza fue director de la Conaliteg entre 1994 y 1999; antes había sido secretario particular del entonces secretario de Educación, Ernesto Zedillo. También coincidió en esa administración con el actual titular de la SEP, Esteban Moctezuma, quien entonces fue Subsecretario de Planeación y Coordinación Educativa y Oficial Mayor de la dependencia.

Al concluir la gestión de Meza, la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo, ahora Secretaría de la Función Pública, investigó y comprobó el sobreprecio en el que incurrieron diferentes empresas, incluidas Litografía Magno Graf, que vendió cada libro de Español en 11.71 pesos en 1999, por lo que cobró 37 millones de pesos por 3 millones 207 mil libros.

Lo anterior sólo por poner un ejemplo. Pero hay que abundar en el tema del conflicto de interés entre Prida Huerta y Meza Estrada, lo que debe investigar la Auditoría Superior de la Federación y sancionar con el rigor de la ley estas prácticas que, se supone, el gobierno de López Obrador se comprometió a combatir como parte de la Cuarta Transformación.