Elba Esther, frente a la hora de su venganza…

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Gordillo
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Tras la puerta del poder

Por Roberto Vizcaíno

En los pasados 5 años 6 meses, desde que fue detenida el 26 de febrero de 2013, Elba Esther Gordillo vivió algo peor que el infierno.

No fue tanto la caída del poder. No fue tampoco que ya no pudiera operar sin ningún límite los miles de millones de pesos del SNTE como lo hizo durante decenios. Bueno, ni siquiera fue que ya no pudiera usar sus alhajas y vestidos de marca, sus zapatos y bolsas más caros… sino perder la libertad.

Espíritu libre desde que se ganó contra todo pronóstico su derecho a dirigir el sindicato más numeroso de América Latina, hacía lo que se le daba la gana. Al momento de ser detenida creía haberlo superado todo. Hacía tiempo que había vencido a los más poderosos. Había ya incluso salido ilesa de un atentado contra su vida.

Y Enrique Peña Nieto, a quien había apoyado, la metió en la peor de sus pesadillas.

Una pesadilla en la que perdió incluso a su hija Mónica.

Lo que no perdió nunca, porque forma parte de su estructura, es su sentido de la política. Y hundida en la desgracia, apostó por Andrés Manuel López Obrador. Y ganó.

Hoy Elba Esther Gordillo sabe que su regreso a la libertad depende sólo del tiempo.

Quizá no pueda salir el 1 de diciembre que toma posesión Andrés Manuel López Obrador. Pero no pasará mucho para que lo logre.

Mujer de lucha, La Maestra ya se prepara para no sólo recuperar su libertad, sino sus prebendas.

“Imaginemos cosas chingonas”, dicen sin recato alguno sus alfiles Rafael Ochoa, su yerno Fernando González Sánchez y su nieto René Fujiwara quienes operan en su favor al lado de AMLO.

Y con la frase de “Imaginemos cosas chingonas”, el video circula por redes con otra expresión: “Imaginemos que regresa Elba Esther”.  En fin, un video en el que ella anuncia que regresa a pelear por el control del SNTE (https://www.youtube.com/watch?v=1idqIRBHcgU).

Sus cercanos indican que, pese a todos los esfuerzos realizados por Juan Díaz de la Torre -a quien Elba Esther colocó en el cargo y quien pactó con quienes la encarcelaron para quedarse al frente del SNTE-, una buena parte de las 61 secciones mantienen su alianza con La Maestra.

Hoy desde su cárcel dorada -pero cárcel-, en Polanco, Elba Esther prepara su regreso, y su venganza.

“Recuperemos nuestra dignidad”, dice en su video dirigido evidentemente a los maestros de México.

Y ahí viene…

REAPARECE

En una obvia jugada de recuperación de espacios previa la realización este fin de semana del Consejo Nacional del PAN, el queretano Ricardo Anaya apareció ayer al lado del presidente interino del PAN Damián Zepeda.

Esta es la primera aparición de Anaya desde que hace mes y una semana perdió estrepitosamente la presidencial ante Andrés Manuel López Obrador. La foto del encuentro fue subida por el propio Anaya a sus redes sociales en un evidente reto a quienes como el presidente del Senado Ernesto Cordero exigen no intervenga en la renovación de la dirigencia nacional del PAN al que, afirman, llevó a la peor de sus derrotas.

Todos los aspirantes a ocupar la presidencia de Acción Nacional -entre otros el exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle y los senadores Juan Carlos Romero Hicks y Roberto Gil Zuarth– afirman que Anaya pretende mantener el control del PAN a través de apoyar la candidatura del michoacano Marko Cortes.

EL PEOR ERROR

Reunidas en Oaxtepec, las dirigencias de las tribus que todavía quedan en el PRD se golpearon el pecho, miraron al cielo y aceptaron que su alianza con PAN y MC fue el mayor de los errores.

Nunca debimos lanzar a Ricardo Anaya, afirmaron. Debimos ir con candidato propio. Nos hubiera ido mejor fueron algunas de las frases del lastimoso debate.

Jesús Zambrano -quien junto con Jesús Ortega y Carlos Navarrete forman la cúpula de Nueva Izquierda- indicó que “siempre hubo una tendencia a conducir muy elitistamente el proceso. Sin la participación a fondo de los tres partidos, las fuerzas políticas, los actores políticos y los candidatos.

“Nunca hubo una coordinación general de la campaña del Frente, a pesar de que nosotros, desde el PRD, lo planteamos reiteradamente como algo necesario. Las decisiones las tomaba el candidato junto con un pequeño grupo de su mayor confianza”, agregó.

El resultado fue que los perredistas nunca aceptaron a Anaya como su candidato.

En el ejercicio participan Nueva Izquierda, Alternativa Democrática Nacional y Vanguardia Progresista.

El documento concluye:

“Habrá que reformar los estatutos que permita una dirección ágil, pero también la participación equilibrada de las fuerzas internas. Desterrar prácticas clientelares y corporativas, no tolerar actos de corrupción, hacer a un lado la conformación de corrientes motivadas por intereses grupales y de protección, y no por plataformas programáticas y de pensamiento que alienten el debate y la cultura democrática. Que se privilegien los perfiles sobre las cuotas, tanto en la dirección como en candidaturas. Realizar un fuerte combate a la corrupción y el manejo transparente de los recursos del partido”.

Yo diría: ¿ya para qué?

SLIM Y AMLO EN EL ABRAZO

El centro de la atención política, de medios y de la clase empresarial estuvo ayer en el Palacio de Minería donde la foto principal la dieron con su abrazo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y el empresario más rico de México Carlos Slim.

Ambos se encontraron en la mesa principal de un encuentro del tabasqueño con ingenieros.

Fue el primer encuentro desde su confrontación durante la campaña presidencial luego de que Slim diera una larga conferencia de prensa para descalificar la pretensión de AMLO de cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

López Obrador insistió ayer ante los ingenieros de México que su equipo presentará la próxima semana su informe del nuevo aeropuerto, mismo que entregará a un grupo especializados de ingenieros quienes a su vez emitirán un dictamen para luego ser consultado a los mexicanos.

El presidente electo señaló que sólo hay dos opciones: cancelar su construcción o continuarla luego de ser entregada en concesión a empresarios.

Slim sólo escuchó y, luego de saludar y abrazar a López Obrador, se fue sin emitir ningún comentario.