Se entiende con hormigas posibilidad de prevenir envejecimiento de ovarios

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Ciudad de México, México.– Para desarrollar estudios sobre por qué envejecen los ovarios y si hay forma de prevenir este proceso, utilizando como modelo a las hormigas, Ingrid Fetter-Pruneda, académica del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, obtuvo un donativo del Global Consortium for Reproductive Longevity and Equality.
“Las hormigas me interesan por su plasticidad fenotípica. Dentro de una misma colonia están las reinas y las trabajadoras, que tienen el mismo genoma pero fenotipos diferentes. Las primeras tienden a ser mucho más longevas que las obreras, y comparadas con insectos solitarios, son extremadamente fecundas. Algunas pueden poner huevos toda su vida, hasta por 30 años”, explicó la doctora en Ciencias.
Hay hormigas que pueden poner millones de huevos cada 20 días, “es realmente impresionante. No pasa eso en organismos solitarios como mariposas u otro tipo de insectos”, agregó la experta.
Generalmente hay una relación negativa entre la longevidad y la capacidad reproductiva, pero en el caso de estos insectos sociales no parece existir este compromiso; por ello, “buscamos saber qué mecanismos celulares y moleculares tienen que les permiten mantener esa fecundidad”, subrayó.
El donativo, para hacer el estudio por dos años, proviene del Global Consortium for Reproductive Longevity and Equality y del Buck Institute, que impulsan la investigación sobre la longevidad reproductiva femenina y la equidad, remarcó Fetter-Pruneda.
El fin de la fertilidad, señala el consorcio, desencadena una cascada de efectos negativos para la salud del cuerpo femenino. Como sociedad, todos los aspectos de la vida de una mujer están influenciados por la capacidad reproductiva limitada: salud general, planificación familiar y decisiones profesionales, entre otros.
Las consecuencias son claras, pero es un misterio por qué las mujeres experimentan un descenso precipitado de la fertilidad en la mediana edad y qué lo pone en movimiento. A pesar de su profundo impacto en la salud y el bienestar, el envejecimiento reproductivo de ellas es un tema poco estudiado.
Fetter-Pruneda aclaró que su proyecto es de investigación básica. Utilizamos diversos organismos modelo para entender cómo funciona la biología, como ratones y moscas de la fruta; con esto es posible aprender mecanismos que ayuden a entender cómo funciona el humano, acotó.
Las hormigas son un ejemplo que ya existe en la naturaleza, y saber por qué son muy longevas y por qué tienen ovarios sanos y reproductivamente activos puede ser de ayuda. “Podría darnos una idea de qué es diferente en los humanos y acercarnos a encontrar estrategias para prolongar la fecundidad”, detalló.
La universitaria, que tiene entre sus líneas de investigación los mecanismos moleculares que subyacen al envejecimiento, explica que así como se ha incrementado la esperanza de vida, se busca prolongar la capacidad reproductiva de forma sana.
De igual forma, el consorcio pugna porque haya mayor equidad, que las mujeres puedan decidir en qué momento quieren ser madres. “Profesionalmente puede no ser la mejor edad, cuando biológicamente sí lo es”, apuntó.
Tres especies de hormigas
Existen más de 14 mil especies de hormigas. Se sabe que las obreras viven de semanas a meses, pero las reinas pueden ser muy longevas. “Hay colonias que han sido observadas por 30 años y la reina ha vivido al menos tres décadas y sigue poniendo huevos”, reiteró.
Para su estudio, Fetter-Pruneda utilizará tres especies a fin de hacer comparaciones transcriptómicas –sobre el conjunto de todas las moléculas de ARN- y celulares:
En una especie, las castas están definidas y sólo hay una reina y las demás hormigas son obreras.
Una segunda especie es clonal y todas las hormigas son obreras, se comportan como trabajadoras por dos semanas y como reinas por otras dos semanas. Estas hormigas se pueden mantener en fase de reinas si se remueven las larvas de la colonia.
Y la tercera se caracteriza porque cuando muere la reina hay un tipo de trabajadoras que activan sus ovarios, pelean con otras y se genera un rango de dominancia; una se vuelve la reina de la colonia, incrementando su capacidad reproductiva y longevidad.