¿Se hunde AMLO?

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Tras la puerta del poder

Por Roberto Vizcaíno

Quizá desde Luis Echeverría (1970-1976), no se recuerda otro presidente de México que provoque tantas pasiones como Andrés Manuel López Obrador.

Sin duda AMLO ha sido el de más altas preferencias y apoyos, quizá hasta el 80% según los sondeos de inicios de año y de sexenio.

Pero si atendemos a la encuesta realizada por el Grupo México Elige de fines de la semana pasada, pues eso acabó.

Son muchas las conclusiones surgidas del sondeo realizado a 18 mil 352 interrogados vía Facebook, pero 2 son centrales:

En sus 7 meses de Gobierno, López Obrador cae por primera vez a 47%, es decir, 6% debajo de su nivel de votación que fue del 53%.

Y por primera vez también, a la pregunta de si ese día fuese la votación por la revocación de mandato, que un 50.2% dijo que quería que AMLO se fuera de la Presidencia de México, mientras que un 46.2 votaba por que se quedara, mientras un 3% se declaraba indeciso.

Lo relevante es que aún cuando el 3% de indecisos decidiera votar a favor de que López Obrador se quedara, no superaría el 50.2% que prefieren que renuncie.

Los mismos encuestadores reportan que en noviembre de 2018 AMLO contaba con 60% de aprobación, en enero subió a 72%, en febrero a 73%, en marzo bajo a 68%, en abril a 62%, en mayo a 54%, en junio a 53% y ahora a 47%. Una caída consistente.

Cierto: no hay forma de comprobar tal conteo. Las encuestas, fuera de procesos electorales que confirmen con votos contantes y sonantes, o refuten sus resultados, son como actos de fe. O uno cree en ellas, o no. Así de simple.

Y en este caso, pues, seguro, habrá muchos que digan que el sondeo se quedó corto en el hundimiento de las simpatías a AMLO mientras que otros tantos dirán que eso es de risa, porque para ellos el tabasqueño cuenta con una popularidad a prueba de cualquier intento por bajarlo.

Así son las cosas alrededor de este presidente. Seguro que ya los hechos confirmarán o refutarán los resultados de la encuesta de México Elige.

Por lo pronto hay quienes afirman que la luna de miel entre mexicanos y AMLO se acabó.

Y AHORA EL CAOS EN MORENA

Si lo anterior junto a otros graves problemas no fuese suficiente para advertir señales preocupantes que ensombrecen el paso de AMLO por la Presidencia, el pasado fin de semana se recrudeció la contienda por ante la próxima salida de la vinagrillo de Yeidckol Polevnsky de la dirigencia de Morena.

Creado formalmente por López Obrador hace 5 años, el Movimiento de Regeneración Nacional o Morena, vive su primera contienda interna real por la dirigencia nacional.

Su primer dirigente fue Martí Batres (2012 a 2015), quien fue sustituido por López Obrador (2015 a 2017) quien dejó como su relevo a Yeidckol Polanski quien debió terminar su mandato interino en noviembre del 2018, período que una reforma de estatutos extendió un año debido a la llegada de AMLO a la Presidencia de la República.

Pero como no hay plazo que no se cumpla, la biliosilla de Polanski deberá dejar el cargo en noviembre, para lo cual ya se apuntaron:

  • Doña Bertha Lujánquien fuera la operadora de los dineros en el paso de AMLO por la Jefatura de Gobierno del entonces DF, y mamá de la titular del Trabajo, Luisa María Alcalde Luján.
  • El diputado Mario Delgado, cercano a Marcelo Ebrard y quien cuenta con el apoyo de Ricardo Monreal.
  • Y Alejandro Rojas Díaz Durán, el suplente de Ricardo Monreal en el Senado y quien recorre el país consolidándose como un verdadero dolor de muelas para doña Yeidckol, al exhibirla en todos sus flancos débiles.

Como sea, el pasado domingo el Consejo Nacional de Morena decidió no sólo destituir a Carlos Suárez Garza, el representante propietario de Morena ante el INE, y uno de los aliados internos políticos de Polevnsky, sino que también decretó que en agosto se emita la convocatoria para renovar el Comité Ejecutivo Nacional, es decir, para definir el fin de Yeidckol en el cargo.

Suárez Garza fue cesado por presuntas conductas de corrupción y traición a Morena. Vaya Usted a saber que hay detrás. Quienes saben, afirman que Suárez Garza iba en el avión privado en que viajó Polevnsky por Tamaulipas.

El consejo decidió que las elecciones para elegir al nuevo dirigente de Morena se realicen el 20 de noviembre.

Sorprendida por las decisiones, Polevnsky calificó al Consejo como el “pseudo CEN”.

Y para cerrar con broche de oro el golpe interno contra Yeidckol, el Consejo anuncio la creación de una Comisión de Organización que será la que defina las reglas y métodos del proceso Interno de renovación de dirigencias.

Y para integrarlo ya fueron propuestos Enrique DusselBernardo Bátiz, las senadoras Minerva Citlalli HernándezAna Lilia Rivera y el senadorJosé Alejandro Peña cercanos a Ricardo Monreal.

Es decir…

ANTE EL LIO DE LA GUARDIA NACIONAL

 

La Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada, la AMESP, ofreció ayer al presidente Andrés Manuel López Obrador, su total apoyo y colaboración en el conflictivo inicio de operaciones de la Guardia Nacional a través de contribuir con sus elementos en la seguridad de la población, la salvaguarda de las fronteras, y en la protección de proyectos estratégicos para alcanzar un México en paz.

Joel Juárez Blanco, presidente de la AMESP indicó que esta organización agrupa a las 42 empresas más grandes e importantes del país en materia de seguridad privada.

Siete son internacionales que junto a las nacionales suman a 120 mil de los 500 mil agentes privados que operan intramuros en la red de aeropuertos, vigilancia perimetral en instalaciones estratégicas (públicas y privadas) y otras infraestructuras, así como sistemas electrónicos, ciberseguridad, cámaras, enrejados, blindajes, consultoría, capacitación, análisis y gestión de riesgo, y otros que hoy sirven como componentes estratégicos de los planes y programas de seguridad, enumeró.

La AMESP, dijo Juárez Blanco, cuenta con el personal debidamente capacitado para la posible participar en los planes de desarrollo y estrategia de seguridad del gobierno de la 4ta Transformación.

A su vez José Luis Calderón González, vicepresidente de la organización, indicó que AMLO debería considerar la importancia de la relación  entre la seguridad nacional que integran las fuerzas armadas, la seguridad pública, compuesta por las policías, procuradurías y los sistemas penitenciarios de los tres niveles de gobierno, así como  la seguridad privada que, cada vez más y con mayor frecuencia,  coadyuva con los entes anteriormente mencionados y con la sociedad en general en distintos niveles de servicio.

Son más de tres mil las empresas de seguridad privada, que cumplen con todos los requisitos de ley y que proporcionan muchos de los servicios, equipos y tecnologías que requieren las instituciones del gobierno, las fuerzas armadas, las policías y ahora, la Guardia Nacional, precisó.

Es decir, son las empresas de seguridad privada las que brindan y complementan tanto a las fuerzas armadas, como a las policías, en labores de vigilancia y protección de comunidades, edificios públicos y privados, y hasta instalaciones estratégicas del sector energético, comunicaciones y transportes, salud y educación, entre otros.

Un salvavidas arrojado ante el desastre que significa la rebeldía de los policías federales.