Considera congresista articular ciencia, tecnología e innovación al sector productivo

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Ciudad de México, México.— Es prioritario articular a este sector del conocimiento con la producción nacional y construir propuestas jurídicas para cerrar la brecha en la transferencia tecnológica, afirmó la presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación, diputada María Marivel Solís Barrera.

En un encuentro previo al foro “Políticas Públicas y Presupuesto para Ciencia, Tecnología e Innovación”, el cual se realizará el próximo 21 de noviembre en San Lázaro, destacó la importancia de que conjuntamente legisladores, empresarios, investigadores y próximos funcionarios del gobierno federal presenten iniciativas que impulsen a esos elementos del saber de forma integral; en particular, para desarrollar la innovación, y alentar al sector privado para que incremente su aportación económica en ciencia y tecnología.

Resaltó la necesidad de promover la investigación aplicada en los parques científicos y tecnológicos, ante su lento proceso de desarrollo y debido a que, a nivel nacional, su operación no ha sido exitosa.

Comentó que crear empresas de base tecnológica no es una tarea fácil; pese a que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha apoyado, se tiene un reducido porcentaje de estas compañías, así como de investigadores.

La diputada María Eugenia Hernández Pérez (Morena), secretaria de la instancia legislativa,afirmó que uno de los principales retos de la Cámara es lograr, con el concurso de los tres Poderes de la Unión, académicos, investigadores, empresarios y organizaciones civiles, aumentar el presupuesto para la ciencia, tecnología e innovación.

Este objetivo, subrayó, no se ha cumplido, pese a que la ley en la materia establece que debe destinarse a esas actividades recursos no menores al uno por ciento del Producto Interno Bruto.

Propuso observar a este sector con una nueva perspectiva, ya que es fundamental para impulsar el desarrollo económico, social y productivo, a fin de dar bienestar y mejores condiciones de vida a la población, en particular en las regiones más pobres del país.

Victoria FreyssinierTschanz Ponce, directora de Análisis y Estrategias de la Productividad, de la Unidad de Productividad Económica de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, apuntó que es momento de resideñar el marco legal y actualizar la regulación para vincular la ciencia, el desarrollo tecnológico y la innovación con el aparato productivo, a fin de incentivar y sumar a más gente en este proceso y aprovechar el conocimiento de egresados de universidades.

En el tema “Ciencia, tecnología e innovación para la productividad y competitividad de México”, la funcionaria sostuvo que el análisis de estos aspectos es obligado en la actual Legislatura, para articular e incentivar el trinomio: ciencia-empresa-educación, además de aumentar el porcentaje de inversión pública y privada en este sector.

Subrayó que se requiere una política de fomento, diseñada a partir de la evaluación y aplicación de la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad de la Economía Nacional, que data de 2015, ya que México no logra crecer a mayores tasas porque no alcanza parámetros suficientes en la productividad y competitividad, y por la falta de vinculación de ciencia, tecnología e innovación.

Joaquín Esteban Oseguera Peña, doctor en ingeniería mecánica por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), apuntó que el apoyo financiero a través del Conacyt es básico y no debe limitarse, sino por el contrario incrementarse, para aprovechar el potencial creativo, inventivo y productivo que tienen muchos estudiantes de ingeniería y de ciencias exactas, y evitar que se dediquen a otras actividades, desperdiciando su preparación y capacidad.

Dijo que se requiere afinar el marco jurídico y regulatorio para promover e impulsar la creación de nuevas empresas tecnológicas, con egresados de instituciones de educación superior, y vincular el desarrollo científico e innovación con la producción nacional, a fin de crear un “ecosistema de innovación” que priorice el compromiso social, traducido en la generación de empleos bien pagados y aliente la productividad de forma integral.

Propuso apoyar y abrir pequeñas y medianas compañías dedicadas a la investigación, para diseñar nuevos artefactos susceptibles de producirse en serie, que coadyuven a atender enfermedades como la diabetes, generar agua y resolver problemas reales con la aplicación de la ciencia, ya que la tecnología e innovación son el motor de progreso que hace la diferencia con países avanzados, cuyo potencial en México no se ha aprovechado y requiere un impulso decidido.

Fabiola Monroy Guzmán, investigadora del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), afirmó que hay “un completo divorcio” entre los objetivos nacionales, para formar especialistas altamente capacitados, incluso en el extranjero, y la imposibilidad de encontrar empleo en el país. Tienen que trabajar en otras áreas productivas para sobrevivir, lamentó.

Con ello, aseguró, se diluye el esfuerzo del Conacyt para apoyar el desarrollo de la ciencia, a través de la enseñanza de alto nivel, porque se carece de vinculación entre las metas de las empresas y las del país. También, señaló, se priorizan los objetivos empresariales y “México no puede seguir haciendo eso, sino cubrir y cumplir con las necesidades básicas de la población”, para que las compañías extranjeras contraten a trabajadores mexicanos en condiciones de competitividad.

Ventura Rodríguez Lugo, coordinador del Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la Universidad Autónoma de Hidalgo, destacó que la ciencia es la base del desarrollo social, como lo demuestran otras naciones. Esa perspectiva debe considerarse en México, ya que es fundamental para conocer cómo se hace la ciencia y las carencias que se registran, planteó.

Resaltó que el objetivo es establecer mayor acercamiento con los científicos, tecnólogos, innovadores y empresarios del país, a fin de que contribuyan con sus ideas y propuestas para el diseño de iniciativas de ley que promuevan la ciencia, tecnología e innovación.