Duplican precio de pescados y mariscos bodegueros y comerciantes de la Nueva Viga en Semana Santa

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Con anuencia de Secretaría de Economía y Profeco hay abusos en pesos y medidas y fraudes al consumidor

Por Javier Ramírez

Por enésima vez, la Semana Santa o Semana Mayor y periodo vacacional primaveral ha sido un gran negocio para los bodegueros y comerciantes del mercado de la Nueva Viga  de pescados y mariscos, colindante con la Central de Abasto de la Ciudad de México, al triplicar y duplicar los precios de sus productos, sin que ninguna autoridad de la Secretaría de Comercio, de Ildefonso Guajardo, Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), al frente de Rogelio Cerda Pérez, hagan nada al respecto.  Al consumidor lo han dejado prácticamente abandonado y a la merced de los comerciantes voraces en precio y peso medida cuando en otros tiempos había presencia del personal de lo que fue la Secretaría de Comercio que, podría ser, simulaba poner báscula para comparar los pesos que entregaban los comerciantes. Ahora ni eso. Cada quien que se rescate con sus propias uñas, dice el refrán aplicado por esas autoridades de Economía y Profeco. En una frase: que reine china libre.

A pesar del dicho de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de que hay suficiente producción de pescados y mariscos y la mejor temporada para consumirlos, la verdad es otra. En el caso de la Nueva Viga, cuyo mercado colinda con la Central de Abasto (CEDA) de la Ciudad de México, no hay suficiente producto, engañan los bodegueros y comerciantes al consumidor entregando kilogramos de 700 gramos y ofrecen  un pescado que no es (huachinango cuando es curvina), y privó la ley de la oferta y la demanda: mucha demanda precio caro.

En materia sanitaria, la cosa está peor, pues las autoridades de Salud federal y local brillan por su ausencia y eso sí el pescado se vende descompuesto, lo cual llega a generar intoxicación a quien lo consume y hasta la muerte, según sea el caso.

Eso sí las autoridades, expertas en la simulación, enviaron a diez empleados a verificar a decenas de bodegas y comerciantes, lo mismo que el gobierno capitalino, a cargo de Miguel Ángel Mancera, que mandó a unos cuantos trabajadores para hacer nada, pues lo abusos en este temporada de cuaresma y todo el año están a la orden del día.

Hay bodegueros que se aprovechan de la necesidad de la gente y utilizan hasta bolsas enormes para pesar pescados de precios elevados como el salmón, cuya bolsa la paga el consumidor en más de 10.00 pesos, sin que ninguna autoridad haga nada, y las agresiones en contra de los clientes que protestan no se ha hace esperar por parte del bodeguero y empleados golpeadores que quedan impunes. La ley en ese mercado no existe y tampoco la autoridad.

Con el desconocimiento de consumidores, los bodegueros y comerciantes junto con los productores han hecho su agosto en la que se conocen como la Semana Mayor, pues, en los pescados más populares  como la curvina entera que la semana pasada costaba 24.00 pesos el kilogramo en estos días alcanzó hasta más de 48.00 pesos, y el filete a un costo de 120.00 el kilogramo. Mientras, la sierra, la semana pasada se cotizó en 45.00 pesos el kilogramo de pescado entero, y ahora llegó hasta más de 100.00 pesos.  La mojarra la semana pasada tuvo un costo de 25.00 por kilogramo y ahora llegó hasta 70.00 pesos en esta Semana Mayor.

El bolsillo de los consumidores se vio golpeado por los abusos de productores, bodegueros y comerciantes menudistas de ese mercado de pescados y mariscos. En el caso de los pescados más finos, ni hablar, pues el huachinando entero se cotizó en más de 220.00 pesos el kilogramo; el róbalo también entero en 245.00, el salmón en lomo 225.00 pesos, y el pampano también entero, en 135.00 pesos. El kilogramo de camarón tuvo un precio de hasta 185.00 pesos el kilogramo.

Los comerciantes se molestan cuando se duda del peso que dan, porque la mayoría tiene trampa en su báscula, y la Profeco ni suda ni se acongoja para poner un alto a esos abusos y arbitrariedades de los comerciantes.  Algunos comerciantes dicen que todo está arreglado con las autoridades, por lo mismo no hay clausuras y se venden  pescado echado a perder sin que las autoridades de Salud a nivel federal y local tampoco hagan nada.

Los verificadores del sector central de la Dirección General de Verificación y Vigilancia, a cargo Jorge Eduardo Romero Mejía,  de las oficinas centrales de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), dicen que el mercado de la Nueva Viga “es un desmadre” y no hay por dónde empezar, y reconocen que hace falta personal para realizar su labor, porque son muchas las bodegas por verificar.

Pasaron a la historia aquellos tiempos en donde la autoridad de lo que fue la Secretaría de Comercio, esa que se cayó con los sismos en avenida Cuauhtémoc, ofrecía una báscula para comparar el peso que daban los comerciantes. Ahora dicen los empleados de la Profeco del sector central no hay módulos y tampoco los instala la delegación de esa dependencia  en Iztapalapa. Entonces como dice el dicho: “cada quien que se rasque con sus propias uñas”, ¿y la autoridad?

El personal de la Profeco dice que verifican a los comerciantes del mercado de la Nueva Viga de pescados y mariscos para que exhiban y respeten el precio ofrecido, y cuando eso se incumple se ponen sellos de suspensión como lo establece la ley. Sin embargo, cuando se le preguntó cuántos establecimientos se habían clausurado por incumplir con la ley, contestó que ninguno.

EL MERCADO AL MENUDEO SIN EMPAQUETAR CHINA LIBRE PARA COMERCIANTE DE LA NUEVA VIGA

En el caso de que los comerciantes, que son muchos en el andén “D” y “E”, ofrezcen el kilogramo de pescado por otro, es decir, huachinango por curvina, reconocen que es un engaño al consumidor y en ese sentido no los han capacitado para distinguir qué tipo de pescado es uno y otro. Añaden que sancionan al comerciante cuando está empaquetado y etiquetado, ya que pueden leer el tipo de producto ofrecido y se incumple se sanciona al establecimiento.  Mientras que reine china libre.

Cuando se le cuestionado a uno de esos verificadores cuántos negocios han clausurado, dice que él alcanza a realizar en su horario de trabajo tres verificaciones y así sus otros nueve compañeros que están comisionados en ese mercado de la Nueva Viga.

ADMINSITRADORA DE LA NUEVA VIGA DE PESCADOS Y MARISCOS SE NIEGA HABLAR DEL CAOS EN SU MERCADO

La administradora del mercado de la Nueva Viga, María del Carmen Guzmán Álvarez, se negó hablar del desorden existente en ese mercado, los fraudes de los comerciantes, en especial de en el andén “D” y “E”, la falta de modernización de las bodegas, precios elevados y kilogramos de hasta 700 gramos, maltratos y agresiones físicas a los consumidores por protestar porque el abuso de los bodegueros y sus empleados por utilizar prácticas desleales de comercio como entregar bolsas gigantes en pescados de salmón a un precio de 265 pesos el kilogramo, dando como resultado una bolsa en hasta en 10 pesos.

Además de la venta de alimentos sin los más mínimos controles de higiene en lo que deberían de ser bodegas, el desorden y descontrol de comercio ambulante que deja ríos de dinero para quién sabe quién. De nada de eso quiso hablar, Guzmán Álvarez, mientras los consumidores seguirán luchando por conseguir mejores precios que en los centros comerciales con el posible abuso de bodegueros y empleados y hasta agresiones. Así se pasó otra cuaresma más y la Semana Santa.