Deja Mancera sin basificar a 50 mil “voluntarios” que barren calles en vías secundarias todos los días

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Por Javier Ramírez

En la Ciudad de México se quedaron sin base unos 50 mil trabajadores “voluntarios” que todos los días salen a barrer las calles citadinas en las vías secundarias sin percibir un salario por ejercer un trabajo como lo marca la Constitución Política Mexicana.

Obvio el gobierno capitalino, encabezado por Miguel Ángel Mancera, y las delegaciones políticas, han pasado por años la factura a la ciudadanía, quienes les dan su propina a esas personas desempleadas por recogen sus desechos. De eso han vivido, dicen ellos,  desde hace décadas.

Ni el gobierno de Mancera ni el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México de la sección 1 de Limpia y Transporte, Hugo Alfredo Alonso Ortiz quisieron hablar del tema ni cuántos trabajadores “meritorios” o “voluntarios” hay aseando las calles de la Ciudad de México sin que las autoridades les paguen un peso y en qué condiciones laborales se encuentran.

Y bueno, la carta magna en su artículo primero prohíbe la esclavitud (explotación laboral), y en el artículo quinto de ese mismo ordenamiento, en su tercer párrafo dice: “…Nadie podrá ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa retribución y sin su pleno consentimiento, salvo el trabajo impuesto como pena por la autoridad judicial, el cual se ajustará a lo dispuesto en las fracciones I y II del artículo 123”.

A la vieja usanza priísta, Mancera con bombo y platillo anuncio la basificación de 10 mil “voluntarios” por nómina 8, a través de la autorización del gobierno de la Ciudad de México cuando esos trabajadores van a prestar sus servicios igual que los 17 mil (dedicados al barrido, recolección, transportación y destino final) que tiene la sección 1 de limpia y transporte en las 16 delegaciones políticas. Pero nunca habló de los que se quedaron volando sin base.

También se  reconoció que entre los nuevos empleados contratados hay quienes tenían una antigüedad de 30 años de servicio sin que se cumpliera en ese lapso de tiempo lo que mandata la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

A ambas instancias, GCDMX y sección 1 de Limpia y Transporte, igual se les solicitó qué criterios utilizaron para dar ese número de puestos de trabajo, pues, muchos meritorios, de acuerdo a testimonios recogidos por Vorágine, se quejaron de que fue por imposición sindical considerando el compadrazgo y amiguismo

En varios puntos de la ciudad se recogieron los testimonios de esos trabajadores sin salario ni prestaciones que van en el mismo sentido: tenemos años buscando una base y ahora que se presentó la oportunidad, el sindicato ni siquiera nos recibió nuestra documentación, a pesar de tener años de servicio. Escogieron a puros recomendados del sindicato con el criterio del nepotismo, compradrazgo, amiguismo y hasta el billete por delante. A los demás nos dejaron fuera.

Además, denunciaron que hay muchos aviadores en esa sección sindical, cuyos miembros se encuentran distribuidos en las 16 delegaciones políticas, pues cuando se convocan a reuniones llegan y “uno se entera que tienen base, pero nunca salen a barrer las calles, por eso utilizan a muchos voluntarios y el gobierno ni las delegaciones hacen nada”.

Los mismos trabajadores voluntarios aseguraron que en toda la ciudad hay cerca de 50 mil voluntarios barriendo las calles secundarias capitalinas y que los dejaron fuera de la basificación que anuncio el gobierno de la Ciudad de México.

Recuerdan que las plazas siempre se han asignado haciendo “méritos” con la manipulación del sindicato y el gobierno capitalino para someterlos a la explotación y un control férreo, desde que estaba el PRI y ahora con el PRD en el gobierno de la Ciudad de México. El salario del personal basificado es de mil 500 pesos quincenales  en promedio.

En Iztapalapa, a cargo de Dione Anguiano, quien se niega reiteradamente a hablar de los temas como es el caso, los mismos meritorios aseguran que hay unos 15 mil en esa demarcación.

Todas las mañanas, por necesidad de un ingreso diario, a veces 200 pesos y con la esperanza de ser basificados, salen a las calles cientos de miles de “voluntarios”, ellos mismos dicen que ahora son unos  50 mil,  como ya se dijo sin salario alguno, a barrer las calles secundarias capitalinas para luego ofrecer a la ciudadanía llevarse sus desechos a cambio de una propina, varios exigen una cantidad y en caso contrario insultan a la población, lo cual significa pasarle la factura al ciudadano ante la falta de ingreso.

Por eso, en las mismas calles de la ciudad se observa en las calles cómo esos mismos trabajadores, pasado del medio día, seleccionan la basura recolectada para también de ahí sacar una percepción extra de los materiales reciclables.

Todo eso se ha convertido en un viejo vicio tolerado por las autoridades centrales capitalinas, delegaciones y sindicato, pues en realidad debería de haber suficientes camiones con horarios acordes a la población para tirar la basura. Sin embargo, eso no ocurre y en otros casos la gente, por comodidad, prefiere de depositar sus desechos en el clásico “carrito” de basura.

Esos mismos, los botes ahora son de plástico, que el gobierno de Mancera compró últimamente, para dárselos junto con un pantalón naranja a basificados y “voluntarios”.

Por su parte, el diputado local por Morena, Felipe de la Cruz Ménez, opinó que las 10 mil plazas de base que anunció el gobierno capitalino no serán suficientes para dar un servicio de limpiar y transportar los desechos, y ante una necesidad laboral la “gente se ofrece a hacer un trabajo voluntario y que sólo tiene como retribución lo que les pueda dar el usuario”.

De acuerdo al legislador, los meritorios se acercan al Sindicato de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad, a través de la sección 1 de Limpia y Transporte y acuerdan con ellos esa actividad. Explicó que los trabajadores voluntarios trabajan haciendo la labor en algunos tramos de barrido manual en el arroyo vehicular.

Dijo que la “obligación” del voluntario y basificados es barrer el arroyo vehicular y tres metros de la banqueta y el restante al ciudadano, quien tiene la obligación de verter sus desechos sólidos en el cambión, pero, ante su negativa o falta de voluntad, falta de tiempo u holgazanería, prefiere darle una dádiva al meritorio de 5,10 o 20 pesos, de acuerdo al volumen de sus desechos.

Indicó que el gobierno capitalino junto con las delegaciones tienen un atraso en esa materia de tener voluntarios o meritorios haciendo esa actividad, y cuando se otorgan las plazas se les asignan a los recomendados de la misma sección de limpia.

Con los impuestos de los contribuyentes, la obligación del gobierno citadino es mantener las calles limpias de la ciudad, pero “no lo es, y  el gobierno deja de lado el mantenimiento preventivo y correctivo del transporte de limpia que es el transporte que está más dañado, los vehículos están para llorar compran dos en cada delegación cada año y una carencia del mantenimiento preventivo y correctivo de casi el 50 por ciento de los vehículos, lo cual genera que no haya posibilidades de darle de manera oportuna y sustentable el servicio”, comentó el legislador De la Cruz Ménez.

Dijo que el salario de los empleados de limpia es muy bajo, y en relación al cambio de tambos de plástico en los clásicos carritos que hizo Mancera opinó: él llevó a cabo la compra y cambio el modelo para seguramente con el propósito de meter a alguien más en el negocio, pues antes eran de lámina y ahora son de plástico”.